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del debut de maradona en boca

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del debut de maradona en boca

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Tal como decía El Gráfico: "Todo el país futbolístico quería estar en la cancha de Boca. Una pequeña parte de ese país que vibraba el domingo como pocas veces en la historia de este hermoso juego -alrededor de 65 mil personas-, pudo estar en las tribunas y plateas de La Bombonera. Todos sin excepción estaban atrapados por el imán de un apellido que HOY EN EL MUNDO ENTERO ES EL FÚTBOL MISMO: MARADONA". Estamos hablando de la tarde del 22 de febrero de 1981, cuando Diego debutó oficialmente en Boca Juniors.
Pero para llegar a esa jornada espectacular hubo que sufrir una novela peor aún que la de Erviti del actual verano. Curiosamente, ya en 1978 se había rumoreado que Maradona iba a jugar en Boca. Tal vez fue un invento de Alberto J. Armando o de la revista Goles, pero la tapa existió

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Lo concreto es que Diego había empezado 1981 como jugador de Argentinos, en el que había debutado poco más de 5 años antes. Sin saberlo, la noche del 14 de febrero vestiría por última vez la casaca de los Bichitos Colorados jugando todo el partido completo contra River en Mardel por el torneo veraniego. Próspero Consoli, entonces presidente de Argentinos, decía: “A Maradona no lo podemos mantener, me siento fracasado. Esta linda aventura de tener a Maradona en Argentinos está llegando a su fin. Que Maradona es patrimonio nacional, es mentira. Solo para disfrutarlo, porque para mantenerlo es de muy poca gente”.
Maradona sentía una atracción especial por Boca, como lo contaría en su autobiografía "Yo Soy El Diego" publicada en el año 2000. "Siempre supe que con ellos iba a vivir algo especial, siempre. Y eso que a mí me tiraba Independiente, porque me fascinaba el Bocha, me encantaba. Pero en mi casa Boca era el equipo de todos. Y habían sido ellos los primeros hinchas que me gritaron en una cancha: ¡Que-se-que-de, que-se-que-de! Los mismos que me ovacionaron cuando le metí los cuatro goles a Gatti. Siempre supe que me iba a encontrar con Boca, pero... ¡cuánto tardaron en llamarme! El capítulo de mi relación con Boca es muy lindo. Sobre todo porque la historia la inventé yo; el quía armó todo."

 

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Lo peor pudo haber sucedido porque River era el interesado real en el pase del 10. La oferta del club de Nuñez era concreta, pero Diego, con una familia que tiraba para la azul y oro, no estaba convencido y le comentó al pasar a un periodista de Crónica: "No voy a firmar para River... porque me llamó Boca". Era mentira, pero el titular del vespertino "Maradona a Boca" provocó que los dirigentes xeneizes tuvieran que moverse. El conjunto de La Ribera ya había sacudido el mercado con las contrataciones de Trobbiani, Morete, Escudero y Brindisi, pero claro... Maradona era (y es) otra cosa. Fue una revolución. Y una operación financiera hipercompleja, con gente que iba a aportar dinero y desaparecía, hasta que el dueño del diario Crónica, Héctor Ricardo García, y el empresario José “Cacho” Steimberg, representante de Carlos Monzón, entre otros, terminaron de poner la plata. Diego, con una emotiva carta en la revista El Gráfico se despedía de Argentinos y se presentaba en Boca

Lo quería Barcelona, lo quería River Plate... y hasta lo quería Deportivo Español con su inefable presidente Francisco Ríos Seoane como ideólogo. ¿Alguien imaginó que hubiera pasado si Maradona terminaba en Español?



Para que no quedaran dudas, el propio Diego Maradona le confirmaba al periodista Ramón Andino (sí, el papá de Guillermo, el conductor de los noticieros de América) que iría a Boca



La cuestión es que el 20 de febrero del '81 se formalizaba el acuerdo entre Boca y Argentinos por el préstamo de Maradona, en una operación que para la época era una barbaridad de guita. Algo así como 10 millones de dólares, o "10 palos verdes", tal como decía la canción inventada para la ocasión. A La Paternal además de casi 4 millones, iba a parar un paquete de jugadores boquenses: Santos, Bordón, Zanabria, Salinas y Randazzo.

La noche de aquel 20 de febrero se disputó un amistoso entre los Bichitos y el Xeneize. Diego jugó 17 minutos para los de la Paternal y a las 22.49 saltó al campo con la camiseta azul y amarilla por primera vez. Le convirtió un tanto de penal a su ex-club, en lo que sería finalmente triunfo de Argentinos 3-2




Estaba todo listo para el debut oficial de Diego. Curiosamente, también se presentaba para las emisoras argentinas (en Radio El Mundo), el relator uruguayo Víctor Hugo Morales. Pero claro, la Bombonera (la misma cancha en la que debutó en la Selección; contra el mismo rival que debutó en Primera) estaba colmada por el futbolista estrella, no por el periodista. Medio millón de dólares de recaudación, una cancha en la que dos horas antes del comienzo del match no admitía más gente. El también debutante (pero como técnico) Silvio Marzolini mandó estos once que salieron a la cancha a las 17.25: Gatti, Hugo Alves, Acevedo, Mouzo, Córdoba, Trobbiani, Quiróz, Brindisi, Maradona, Escudero y Perotti. Abel Alves entró por Trobbiani a los 10 minutos del complemento.

Diego arrastraba una lesión que lo iba a complicar en la primera parte del certamen, no obstante tuvo unas cuantas apariciones de calidad que hicieron que el estreno fuera más que aceptable. A los 19 minutos, con un tiro penal, marcó su primer gol oficial con la casaca auriazul.



Y hubo más. Un pase largo a Miguel Brindisi, su gran socio en aquel campeonato, para que Boca se ponga 2 a 0 a los 33 minutos de juego.



Y cuatro minutos más tarde, una combinación con Miguel para otro gol más



Casi sobre la hora, otro penal sirvió para que Diego ponga cifras definitivas al marcador: Boca 4-Talleres 1



Las primeras palabras del 10 como jugador boquense: "...Llegué a Boca lesionado y no pude darle a la gente lo que esperaba de mí, enseguida. Me brindé entero, pero ya me di cuenta que todos esperaban más. Y yo también. Por suerte pude convertir los dos goles de penal contra Talleres: el único secreto fue la intuición, ese momento previo al remate que me permite ver hacia dónde va el arquero... Lo cierto es que fue una gran alegría: después de tantas idas y vueltas volvía a lo mío, el fútbol...".

A partir de allí, se empezó a escribir la historia de ese equipo que ganó el campeonato con apenas un punto de diferencia sobre Ferro. De las canchas repletas, de la euforia permanente, de los grandes festejos, de los viajes al interior y al exterior (Brasil, para jugar contra Zico en el Maracaná, Costa de Marfil, Guatemala y Malasia entre otros) y de las perlas futboleras, los golazos, re-golazos y recontra re-golazos, de este monstruo del fútbol, que afortunadamente, podremos decirles a nuestros nietos, jugó para nuestro viejo y querido Boca Juniors.

Fuentes consultadas:
libro "Boca, el Libro del Xentenario"
libro "Vivir en los Medios"
libro "Yo soy el Diego"
revista El Gráfico Edición Especial "Boca del '81 - Volver a Vivir"
sitio web http://archivo10.com/
y todas las demás páginas ya linkeadas dentro de la nota

Página creada por SERCH con la colaboración de elvio.

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